World Pulse

join-banner-text

Es una puerta



En tu interior. Es pequeña o gigante. Nosotros somos los que la ponemos y la quitamos y la abrimos. Y somos nosotros los que decidimos a partir de un momento qué hacemos con el camino que vemos adelante de ella o después de ella. Yo he decidido mirar muchas veces por un rotico para ver qué es lo que hay del otro lado. Qué es lo que no puedo ver con tantas curvas… Y me agacho y busco la forma e intento y no lo logro. Es como si algo maravilloso me estuviera esperando a la vuelta de la esquina. En la siguiente curva. En la próxima me digo…





Muchas veces he creído que el camino no ha sido bueno. Y me tengo que detener y respirar profundo. Y me sorprendo de verme dudando… ¿Cómo hacerlo? Imposible. El camino es el correcto. Es éste. Esta era la ventana. Esto era lo que estaba buscando. Y si para estar acá, todo fue necesario, entonces gracias. Por todos los aprendizajes. Todos. Qué duros. Porque sin duda la zona de confort es la más fácil. En la que casi todos nos quedamos o se quedan. Es que sí…es más fácil, no lo dudo. Pero cuando cruzas esa zona, de repente, te encuentras con la serenidad y la paz y el amor y con la ventana que es. Ésta.





La brisa hace que se “rice” un poco. Así dicen. Y las palmeras me rodean. Y puedo ver distintos tipos de plátano. Y puedo ver a mi perro que fielmente cree que necesita sacarme de ese charquito azul. Y veo millones de granos de arena. Y siento la tibieza del clima. El clima definitivamente no se debe sentir. Es preciso que sea amable con nosotros. Así como nosotros con la Tierra. Pero no hemos comprendido ese concepto. Somos despiadados con todo. Yo intento salirme de ahí. Pero sé que soy humana. Y eso me hace ser una de esas que por más que intente, aún pertenece a esta especie destructora. Y las motosierras suenan. Y cuando esta madrugada sonó un motor a mi lado, pensé que eran ellos. Sí, ellos. Esos que viven de la guerra. Maldita guerra. Como fue que te instalaste tan adentro de este ser humano. ¿Cómo fue? Por más que me expliquen mis amigos los biólogos, antropólogos, campesinos. artistas y otros, simplemente no entiendo. Porque yo veo otra puerta. Una transparente y hermosa. Una en donde si en vez de ver bobadas en esos aparatos de luces con tantos malos inventos, desde pequeños nos guiaran por un camino con una puerta en donde eleváramos nuestra conciencia, a través de diferentes artes, de ver y sentir otras sensaciones, ésta, mi humanidad, tu humanidad sería otra. Tan distinta…





Es una puerta. Es hermosa. Está enfrente de todos. Y se nos cierra y se nos abre. Y la abrimos y cerramos. Y hasta la cambiamos…Y nos la tiran y hasta nos machucan con ella. Y nos la tiran enfrente y nos dan portazos y hay veces el viento es tan fuerte que no somos capaces de cerrarla o de abrirla otra vez para ver el camino y no perdernos…Y yo, hay veces que me agazapo a su ladito y lloro hasta el cansancio y me desmayo y me quedo dormida mirando hacia arriba y la sobo he intento ver quién hay del otro lado y busco a mi hijo y no lo hallo y busco a mi amor y se fue y busco a mis amigos y cada uno está en sus cosas y me detengo y vuelvo y me paro y me asomo por el arco de la puerta y veo la brillantez de mi vida hacia atrás y hacia adelante. Soy afortunada. He sido muy afortunada. He perdido. Pero he ganado. He vivido tantas experiencias…tantas…que mi vida así se convierte en mi tesoro. Soy mi propia historia. Soy mi propio cuento. Soy mis descubrimientos. Soy mis experiencias. Soy mis sueños. Soy mi amor. Soy lo que tengo por dentro y lo que soy por fuera lo refleja. Amo estar en mi propia compañía. Ahora necesito más silencio que de costumbre. Y eso le exige a quienes me acompañan estar en su interior también. Y a esta mujer de piel negra le cuesta tanto porque ni siquiera su voz interior hace silencio. Nunca. Siempre está hablando en su mente. Y no le da quietud. Y sus historias se le salen por su piel…







Es una puerta. Me lleva directo a donde quiero. Por más curvas que vea. He estado en lo más alto y he caído también. Y me he detenido muchas veces. Y en los momentos más difíciles me he acordado de dónde venimos y de mis ancestros y apelo a todos para sostenerme. Realmente los días más difíciles fueron cuando decidí que así fueran. Porque solo la salud me ha doblegado y la perdida del gran hombre que mi madre escogió para traerme a esta vida. Eso es lo más difícil. No tener la oportunidad de despedirte de alguien que amas. Yo solo espero que donde estés me sientas. Me abraces. Y que puedas verme a través de mis escritos. Porque soy parte de tu historia. Soy parte de tus sueños. Soy parte de lo que quisiste para ti y yo sin saberlo y solo hasta ahora, sé que haberte visto sentado en esa palmera fue determinante para que hoy yo esté en la mía…cuánto te agradezco haberlo hecho. Porque esta ventana es la mía padre. Y tú lo hiciste posible. Y muchos que desde hace años me han acompañado lo hicieron posible. Y muchos que hasta hace poco conocí lo han hecho posible. Y muchos que conoceré lo harán posible.





Es una puerta grande y está abierta. Este es el viaje. Pensar cómo seguir desde dónde estamos, es parte de la estrategia que tenemos que pensar para lograr que el viaje sea placentero. O sea, lo que queramos ser. Con nuestra mente desatada de cualquier cosa que no nos de serenidad. Y con nuestra mente libre para ser capaces de ir hacia dónde vamos. Como esta mariposa que está detrás de mi. O como el gavilán que vuela alto mirando hacia abajo pensando qué será su desayuno hoy. O como tú sentado del otro lado de mi teclado, pensando si lo que hiciste fue correcto. Si lo hecho es parte del camino. Sobre todo cuando las cosas no son como esperas. Pero deténte. Estas en tu camino. Ese es…tú escoges la puerta. Escucha tu corazón. Porque cada uno escoge su puerta, sus ventanas, su piso, su techo. Su hogar. Ese en tu interior. Porque nuestra vida es esa puerta…la que nos lleva a donde vamos sin duda.





´

      • Latin America and the Caribbean
      Like this story?
      Join World Pulse now to read more inspiring stories and connect with women speaking out across the globe!
      Leave a supportive comment to encourage this author
      Tell your own story
      Explore more stories on topics you care about