World Pulse

join-banner-text

Esta mañana al despertar



Me senté lentamente. Y vi aquella columna que observé durante 16 noches. Escuche las olas. Pude oler la sal. Me estiré. Sentí la brisa fría de la madrugada en la selva. Me deje abrazar por ella. Leí en un rojo titilando 2:23. Y dije ahhhhh….no logré dormir mucho mas hoy tampoco. Cerré los ojos. Conté en mi mente. De 10:37 que me despedí de Olguis y su madre a este instante, cuatro horas. Está bien. No está tan mal. Deja de preocuparte...Mmmm. Me estiré otra vez. Giré mi cabeza. Buscaba aquella palmera. La que sutilmente tocaba a la otra como recostándose en su hombro. Eran una pareja. Estoy segura. Lo son. Con certeza. Y no la vi. Me sorprendió. Me asusté. Volví a mirar bien. No entendía.



Mi cuerpo me habló claritico. Me recorrió la adrenalina velozmente mi cuerpo. No entendí. Creo que tampoco ahora que lo hago. Mi corazón se aceleró. Tuve que respirar despacio. Me mareé. Miré otra vez aquella luz luminosa en rojo que decía 2:25. Miré la columna. La otra. El techo. Y vi que las paredes eran mi techo. Y vi el marco del Rebulú de Gaia en esta habitación. Y mi cerebro las mezclo. Y la columna del frente del mar era la ventana de mi habitación. Y el closet de María V(ey nos parecemos en el orden...)eran las columnas del lado izquierdo donde queda la cocina de Marilien Gaia, y el reflejo de la luz que entraba por la ventana hacía de columna perfectamente al lado derecho. Tuve que mirar fijamente. Para entender. Y se me bajó todo. Entendí. Ya no estoy en Gaia. Pero tampoco sabía dónde estaba. Nunca había estado aquí. No a dormir. Me dio escalofrío. Me asusté. No sabía dónde estaba…no sabía y no era capaz de pararme de aquella cama tibia.



Y tuve que hacer un gran esfuerzo por acordarme. Estaba tan cansada anoche pensé. ¿Dónde estoy? ¿Donde estoy?…dónde…pensé en mi madre. Fue lo primero que pensé. Toqué a mi lado para saber si dormía conmigo como es habitual cuando estoy en la ciudad. Pero era el vacío. Sentí lo peor. Cerré mis ojos. Hice un gran esfuerzo. Me recosté Y dejé que mi cuerpo me hablara. Y me dijera dónde estaba. No reconocía nada. Nada. Ningún olor ni siquiera me era familiar. Pensé en mi hijo. Y pensé en ti. Para que me dijeras dónde estaba y tu sonrisa me llevó de vuelta allí. Pensé en Olguis mi mejor amiga. Y zas. Ahí descubrí el orden de mis prioridades. Yasí supe dónde estaba. Estaba a salvo. Estaba con ella. Estaba en casa de su madre a donde vine ayer a saludar y a que me regañaran porque estoy morada. Y a darle su panelita. Y como estaba tan cansada y era tarde, y como atracaron a unos carros en nuestro paraíso de Santa Elena ayer,…pues ni modo de subirme cansada. Después de no sé cuántas horas de vigilia y de tanta confusión al llegar. Estoy a salvo pensé. Gracias. Qué emocionante sentimiento.



Pero claro pensé…si el reloj era digital. Pero claro…ahora sé porque no están las palmas pareja. Me alegré que si estuvieran allá aunque no estén acá. Porque si están. Cierro mis ojos y las veo. Se tocan. Se apoya la una sobre la otra. Y una hoja es el hombro. Y miran juntas al mar. Y la luna menguando deja apenas ver un poco de su brillantez y belleza. Aún puedo ver la Luna encima de esa cúpula celestial que vi tantas noches. Qué privilegiada soy. Somos. Respiré profundo. Para recuperar el aire perdido que me deja hacer esas apneas inconscientes. Esas que me quitan horas de vida. Cierro los ojos. Me bajo lentamente. No estoy en hamaca. Y eso ya es bastante. Decido poner lentamente los pies sobre la arena. Ah…..pero recuerdo. No será arena suave y dulce. Fue un piso frío. Tuve que alzar los pies. !!!!!Ayyyyyy amacitaaaaaa!!!!!no quiero estar aquí. Noooooo. No…no. Por favor no. NO.



Recordé el termo rojo de la madre de Olguis. Me paré. Fui en su búsqueda. Y busqué mi instacream. Cuallllllll instacream. Qué va…..no la traje. Y me llené la tapa del termo. No sabía donde estaba nada. Más perdida que en cocina ajena o en computador ajeno no hay. Ah si…yo cuando recién llegó siempre del Chocó. Más perdida que eso no hay. Imposible.



Y me serví la taza doble. Y solo encontré algo que decíaendulzantey creyendo que era el melao depaneladerretido que hago, le eché un poquito mas menos y cuando probé, casi vomito. Volví a leer. Aspartame. Guacalas. Y fuera de eso me quedósúperdulce. Y pensé en cóimo se mata mi especie consumiendo esa basura. Y tanta otra. Y pensé en que me tomé unacocacolatibia allí en Gaia que llevaron y me supo a unsiropemás raro que hasta hay. Y me agradecía haberla dejado. Porque durante años la he tomado. Así me criaron y ya no quiero juzgar pero sé que no es correcto. Creo que mil caries que me dieron fue ella. Y una hamburguesa y unapizzay un ron muchas veces no combinan sino con ella. O unpastelito del tejadito. Y un sábado en casa de mi madre confrijolitosy chicharrón.Ja. Yo si decía que debía regresar también. Aquí están los que mas amo. Este es el lugar misterioso que nos escogió yArvíes hoy para mi una prioridad también y el Robledal ni se diga. EseRebulúque armé y ciertamenteSebassi está por comenzar. Qué delicia.



Y me senté en el balcón de la luz prendida. ¿Para qué estará prendida la luz pensé? Me senté con micafecitoy vi cuanta luz desperdiciamos. Y respiré profundo. Y la Luna se me apareció en frente. Y como había tanta luz no la podía ver. Y decidí pararme a buscar de donde apagarla. Y allí se quedó unos segundos estahermosa Luna. Gracias. Gracias Gracias. Infinitas. Porque te pensé Paloma mensajera. Y sé que me piensas. Como yo. Y te estoy llamando. Leerás mi mensaje. Sos lacomunicacióndel pasado. Sos parte de ese sistema antiguo que usaron y usábamos.Escúchamepor favor. Ven…¿Cómo me encontrarás? Ayer llamé a preguntar por ti. Me dijeron que buscabas por todas partes. Lo siento. Lo siento….debí dejarte. No podía traerte obligada. No hago nada así. Intentaba decírtelo. Pero si no quisiste sé que encontrarás tu camino. El tuyo…pero te extraño. Y te extrañare. Fuiste mi compañera durante los mejores 17 días de mi vida en el Chocó. Mis mejores. Sin dudarlo. Eso se lo quise decir a quienes me acompañaron. Pero no lo hice. Así es que espero que con cada cosa que hicimos lo sepan. Porque no es fácil decirlo todo con palabras mas que con hechos. La despedida con plancton fluorescente mientras nadaba me lo recordará siempre. Vivo en mi propio Avatar y tengo el árbol y todo, y cuando me echaba el barro en la mañana siento que sí. Soy una especie diferente. Tengo queserlo. Porque me siento tan cerca de la naturaleza. Soy naturaleza y soy tan diferente de muchos que veo. Tanto…que por eso me siento tan perdida. Y aquí laslágrimasse me salen porque solo quienes comparten mi vida tan íntimamente podrían saber que unbatazopara dormirme no sería ni siquiera suficiente. Y que levantarmeenla madrugada a pegar cosas recogidas en la playa mientras escucho aLudovicooVivaldies solo posible entenderlo cuando lo vives. Solo así. No antes. Y les agradezco por entenderlo y observar silenciosamente. Así me sienta observada...porque serlo no es malo. y les agradezco porque a mi hijo le ha tocado diariamente. Y es un exceso. Él me lo ha dicho...



EncuéntramePaloma. Porque nos escogiste... Y ya te extraño.Tráemelos mensajes deGaía.Yllévalelos míos a ese terruño de mi vida en donde pasaré mas tiempo que acá. Porque allí muchos de quienes me conocen pasaran conmigo, con nosotros, los mejores momentos de su vida. Estoy decidida. Estamos. Ciertamente. Porque allí mis despertares son hermosos. Y estoy decidida a despertar escuchando el mar. Tocando la arena. Yviéndote Gaía.



      • Latin America and the Caribbean
      Like this story?
      Join World Pulse now to read more inspiring stories and connect with women speaking out across the globe!
      Leave a supportive comment to encourage this author
      Tell your own story
      Explore more stories on topics you care about