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Sobriedad



Siempre pensé que era solo para el alcohol y las drogas como la cocaína. Hoy comprendo que no. Que aplica para cualquier cosa a la que te hayas vuelto adicto. Porque nos hacemos adictos a infinidad de cosas. Y vamos por la vida creyendo que estamos sanos y que somos perfectos. Qué equivocados estamos. Nada en exceso es bueno. Ni nada a lo que nos volvamos dependientes. Ni ese cafecito que aprendí a disfrutar después de mis 35. Y eso que me tomo solo dos en la mañana.





Sobriedad. Qué buena palabra. ¿Lo estas? ¿realmente estas sobrio de la ira? ¿del miedo? ¿del cannabis? ¿de tus relaciones disfuncionales? ¿de depender? ¿del alcohol? ¿de…? podría seguir…porque nos volvemos adictos a nuestros comportamientos y a sustancias y a otros y a nosotros y no nos damos ni cuenta. Y no reconocemos que es lo peor. Y yo acabo de reconocer una mía y fue una sorpresa y hacerla consciente es maravilloso.





Sobriedad. Bendita sobriedad que nos exige estar así no más sin nada más que nuestro propio cuerpo, sin consumir nada que nos hace estar física o emocionalmente como adormecidos. Porque lo que nos proporcionan esas adicciones es sentirnos bien momentáneamente mientras hacemos este viaje. Que al parecer nos duele. Porque buscamos de todo para enmascarar eso que no somos capaces de resistir. Y aunque el más común es el alcohol, hay miles de adicciones. Obviamente dañinas ellas todas para nosotros. La que seguramente le siguen son esas drogas extremas que llevan al alma por allá a otros lados. Y luego al cuerpo físico. Pero son tantas…la adicción a la tristeza es también una de ellas. A quedarnos siempre quejándonos es otra. A no salir de un lugar en el que algo o alguien nos puso es otra. Porque al final nadie ni nada nos pone en ningún lugar. Somos nosotros los que vamos a ese lugar y permanecemos allí porque queremos y porque sin darnos cuenta estar sobrios de eso es más difícil para nosotros que permanecer ahí…





Sobriedad. Estarlo es maravilloso porque uno siente todo en extremo. Y duele. !Claro! puchaaaaaa como no va a doler todo cuando la vida es un exceso. Y uno tiene el deber de sentirla más que con su propio cuerpo. Así no más…sin nada que nos oculte la realidad. Aunque digan que la realidad no existe y que el tiempo tampoco y que el espacio menos. Todas existen. O no existen. Pero pasan. Y nos pasan por encima dándonos con todo. Y cuando no es una cosa. Es la otra. Y la vida no puede ser perfecta. Es imperfecta para nosotros. Pero ella por sí sola es perfecta. Es la precisa y como no es la que queremos entonces muchos acuden o acudimos a eludir todo con lo que nos va haciendo adictos sin que nos demos cuenta muchas cosas. Y estar sobrio de todo es casi imposible. Al menos eso parece. Porque como no sabía que se podía emplear ese concepto para muchas cosas, entonces ahí si la cosa es más compleja. Porque conozco quienes no están sobrios de miles de cosas. Si no es del café es de la cocacola, o de su pareja que la maltrata, y muchas veces no física sino psicológicamente. Y hay quienes no están sobrios de otras sustancias que creen que son sanas porque sirven para esto o para aquello y así nos vamos quedando como con aspirinas andando por la vida tranquilos y aparentando que estamos bien.





Sobriedad. ¿A qué eres adicto? Yo veo a miles adictos de los dispositivos inteligentes. De sus aplicaciones. De cuántos nos siguen o cuántos les dan un like a lo escrito. Porque nos hemos vuelto adictos a expresar dónde estamos, con quién, cuándo, cómo, por qué…y hasta se hacen reclamos a partir de eso. Y hasta hay grandes problemas. Porque nuestra vida ya está expuesta. Y nos etiquetan sin que queramos…y entonces nos preocupamos…porque no siempre queremos que sepan dónde estamos, ni con quién. Adictos. A la mentira. Mojigatos. Cuando la verdad nos libera. Cuando ser honestos debería ser una de esas adicciones que nos haría mejores seres humanos. Hasta esconden su estado actual para que los otros o al menos algunos no sepan si están en línea o no. !Qué absurdo! Si es que es tan simple…es simplemente decirlo todo sin temor. Si no quieres que alguien se de cuanta que estas conectado pues no puede ser tu amigo. Y punto. Porque la libertad de andar por ahí sin importarte si saben tu contraseña de tu celular o de tu compu o de tu vida es una de esas cosas maravillosas que siento en mi vida. Y es tan placentero que quedo debiendo…vivo sin temores de ser descubierta. Porque yo misma me descubro.





Sobriedad. Qué hermosura sentirla. No a plenitud. Ya vi que no. Debo pulirme. Pero para eso vine. Y nos hacemos adictos y sobre todo por auto protección. Porque esa es otra. Duele tanto todo que toca cuidar este cuerpo y este espíritu, y muchas veces no nos damos cuenta que cuidándolo nos estamos haciendo adictos a otras cosas que debemos soltar. Suelta el miedo. Suelta la mentira. Suelta la ira. Suelta la falsedad. Suelta el dolor. Suelta esa relación disfuncional. Suelta el desamor. Suelta el odio. Suelta…suelta…suelta. Nos hacemos livianos…te haces libre. Te hace libre…suelta esa historia. Suelta ese dispositivo al despertar. Suéltalo…y abrázate a quienes amas. Abrázate a ti. Abraza a tu vida…





Sobriedad. Bendita sobriedad.

      • Latin America and the Caribbean
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