También se vale sin música
May 28, 2019
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Y así las notas de mi teclado se acompasan con el silencio. Si. silencio. Ya hago más. Porque menos es más. Vine sin filtro. Tengo algunos vacíos que no busco llenar y también algunos recuerdos que necesito mantener. Y vine con más silencio.
También se vale sin música y las ballenas persisten en mi memoria. Constantemente. En estar. En permanecer. En hacer parte de ellas. Si una tercera parte de nuestra vida la pasamos dormida. Una tercera de ella la paso en su compañía. Ya llegaron. Ya están en nuestras aguas y yo aquí. Y yo queriendo ir y ellas queriendo navegar en aguas de países sin guerra. Y todos queriendo ir a verlas y queriendo ir tranquilos a muchos lugares de nuestro país que no podemos hasta que nuestros gobernantes hagan lo que nos prometen cuando hacen sus hermosas campañas además con plata también nuestra. Qué incoherencia.
También se vale sinmúsica. Pero con música es mejor todo. Mejor la vida. Mejor un día. Mejor una caminada. Mejor escribir. Mejor todo. Porque es un acto natural que nos hace tan especiales como las ballenas que componen una canción y la cantan todos los machos durante esa temporada sin importar donde estén. ¿Por qué lo hacen?¿Qué misterio encierra ese canto que aún no logramos descifrarlo? Nos enteramos poco de lo que sucede debajo del agua. Mejor. Porque creo que las atrocidades que cometemos nos dejaría peor sabiendo lo que hacen las petroleras, los submarinos, los que botan basura al mar. Yo pues con lo del vórtice del pacífico soy una de las que tengo para dar y convidar. Y sabiéndolo me duele hasta el tuétano.
También se vale sin música pero yo debo usarla muy a menudo en mis momentos de soledad. En mis silencios. En esos de ida y de vuelta. Porque encuentro en las notas una voz y una posibilidad. Así como encuentro en esa sutil voz mi voz que quiere salir de mi alma y tocar el corazón de muchos con respecto a muchos temas. Es una oportunidad. De hallar paz a través de algo. De algo que vi hacer a mi padre. De algo que aprendí de dos hermosas profes de castellano en mi colegio Las Vegas. Algo que hago con toda mi pasión y por lo tanto no tiene pierde. Tiene más pierde mi memoria y me juré no hacerlo otra vez. Porque aunque fue elegante y muy, borrar cosas de la memoria cercana y lejana quedan ciertas cosas que uno no comprende y yo quedo como mmmmmmm. Me escribió una mujer ayer que ni idea…Me visitaron otros que mejor dicho. Pero hago el esfuerzo. Prometo verlos y recordarlos. Prometo. Y si no. Ahí disculparan… Nos volvemos a conocer. Pero creo que no pase.
También se vale sin música. Pero con voz es mejor. Y se vale cerrar los ojos y creer que estoy en Gaia sentada en un tronco lejana del frente de mi playa y ver esa hermosura que parece casi celestial y acelerar tus dedos sobre el teclado y cerrar nuevamente los ojos y seguir escribiendo como si ya todo estuviera escrito. Y lo está en tu sentir. Pero no. Está es en tu corazón. Y entonces así recuerdes el plancton que te tocó la última noche en Gaia. Y yo me quede como extasiada. Sorprendida de esos diminutos seres que me tocaron y son fluorescentes e iluminan por donde van. Cualquier cosa que tocan. O cierro los ojos para recordar esa gran carpa blanca que aunque seguro se va a desbaratar una y otra vez, yo haré lo posible por mantener intacta para poder en ella ver esa ventana que vi desde mi niñez y la cual me dará la posibilidad de escribir mis mejores versos. Porque amo la poesía sin reglas también. Quien me lee le toca una y otra vez intentar saber qué hacer con mi poesía porque no cabe como que en ningún molde específico. Pero eso ya lo sé de memoria. Y ella también.
También se vale sin música pero cuando la música acelera su ritmo yo también y cuando disminuye mi teclado va parando de sonar. Y el ritmo de mi corazón vuelve a estar en pausa. Y va regresando a su quietud. Respiro. Pausadamente. Todo deja de sonar. Es la paz. Abro mis ojos. Ya lo que pensaba está enfrente de mi. Como ese pacífico azul. Lo leo y releo. Ya es de día. Puedo oler el aire puro de la mañana. Se vale sin música pero con música es un placer.
- Latin America and the Caribbean
