World Pulse

join-banner-text

¿Y cómo seguir?



¿Y para qué? Para entender. Porque cuando entendemos algo, lo podemos comprender y de esa forma asimilar y mirarlo por todos lados desde muchas perspectivas. Y así no repetir el mismo error. O los mismos errores una y otra vez poniéndote vulnerable otra vez y en esa cuerda floja que más adelantico por allá a tus 49 se vuelve filuda. Volver nunca. No a ese punto y a ese lugar. O si volver pero llevando ayuda. Porque lo más sorprendente es creerte la más cuerda de todas y creerte tu propia película y hablarle en secreto a tu hijo cuando va de visita porque todos te están espiando a ti. Si a ti. ~….~ Cómo soportaste tanto hombre grande que de pequeño fue de rizos de oro. ¿Yo creo que ni yo lo hubiera resistido. Y allí estuviste parado firme como los robles que te han visto crecer. Le pusiste el pecho a mi enfermedad. Y cerraste tus ojos y no te importó y sé que te golpeó tan duro como la cola de la ballena cuando tenías un año. Cerraste tus ojos y cada ola te golpeaba más duro. Y más fuerte. Y yo miraba tus hermosos ojos amarillos y aunque no entendía muy bien qué hacías, creo que esperabas la ola más grande. La mejor. La más fuerte. Y mirabas atrás para poderla surfear. Como cuando haces en nuestro pequeño paraíso.



Seguimos para terminar. Seguimos para tener el placer de disfrutar con nuestras familias de un nuevo amanecer. De ver a los nuestros conseguir sus sueños y sus metas. De ver a nuestra cabellera volverse blanca como la nieve y a nuestro rostro llenarse de marcas de nuestras historias de alegría o de tristeza…



De esa que está por todas partes y que definitivamente dependerá de nosotros saber poner a un lado para ver el lado hermoso de todo lo que nos rodea. Veo mis manos. Siento mis dedos. Veo el teclado. Sostengo un diminuto computador. Lo entiendo. Reconozco las letras. Las comprendo. Armo frases. Cuento historias. Un cable blanco va a mis oídos. Escucho una hermosa canción. Nuvole bianche. Hermosa. Mi madre está al lado. Hace un rato me dijo: “Vas a escribir? Me puedo hacer acá? Yo no te interrumpo.” ¿Qué más puedo pedir? Solo agradecer. Lo tengo todo. En este instante. Presente.



El sol calienta mi rostro tibiamente. Veo las montañas de oriente. Mi tía intenta desenredar mis collares que curiosamente se enredaron…las aves sobrevuelan. Libres. Palabra que lo define todo. Eso poseemos. Libertad. Y la desperdiciamos. Y la olvidamos. Y nos quedamos atrapados en nuestra propia escasez y dejamos que esa hermosa libertad quede atrapada de cuenta del miedo que finalmente es el que paraliza todo. A mi no me echaron miedo. Pero cuando me lo echaron me lo tiraron todo. Tenga pa´ que lleve y tome para que guarde un poquito. Porque al final debemos tener un poco de todo para que nuestra vida este en equilibrio. Y así seamos un equilibrio con el ecosistema. Porque eso somos. Parte del cosmos y nuestro cuerpo es un pequeño cosmos y un pequeño ecosistema también que debemos cuidar como si no hubiera más. Porque no tenemos dos.



¿Y cómo seguir? ¿Y para qué? Yo la tengo clara. Miles de segundos fueron suficientes para saber por dónde, cómo y para qué. Miles de segundos fueron los precisos para sentir como implosionaban mis recuerdos y se organizaban o se formateaba el disco duro o se reacomodaban mis propias historias y podía ver mi propia película para soltar lo que ya no necesitaba y pesaba demasiado. O me aferraba a lo que realmente me debo aferrar. Como Rosita a quien ayer tomé de sus manos para decirle cuánto la extrañé así como extraño el mar y los árboles de ese bosque a donde fui tres veces en dos meses y lloraba como si nunca fuera a volver a verlos. Y las lágrimas me salían desde el ombligo.



Cómo seguir…cómo.



Haciendo pausas. Mi café se enfría…y yo guardaré historias para mas tardecito. ¿Para qué?



Para tener tiempo de contar. Porque hay tanto por contar…tanto. Yo he visto otra Colombia. Y esa es la que tengo tatuada en mi piel.

      • Latin America and the Caribbean
      Like this story?
      Join World Pulse now to read more inspiring stories and connect with women speaking out across the globe!
      Leave a supportive comment to encourage this author
      Tell your own story
      Explore more stories on topics you care about